Con solo tres ingredientes se consigue esta tarta tan bonita que nos recuerda a los "Huesitos" que tomábamos cuando éramos pequeños.
Las obleas o Pan de ángel son fáciles de encontrar. En Salamanca son muy típicas las de Ciperez. Tienen un agradable sabor a vainilla y no contienen conservantes.
Es importante que la crema de cacao esté totalmente derretida, calentita, para que cuando se enfríen unan bien todas las capas.
Y como dice Ana: "en pequeña cantidad". Así que, a moderarnos... si podemos.
Ingredientes:
- Un paquete de obleas (pan de angel)
- 1 bote mediano de Nutella o de Nocilla
- Un trozo de chocolate negro con avellanas (para la decoración)
Elaboración:
Calentamos la crema de cacao al baño María hasta que esté totalmente derretida.
En una fuente plana colocamos primero dos obleas y las vamos untado con la crema en capas no demasiado cargadas.
Iremos repitiendo esta operación hasta obtener la altura deseada.
Terminamos con una capa de crema y, sobre ella, rallamos el trozo de chocolate negro con avellanas.
Metemos en el frigorífico al menos un par de horas antes de servir.
Metemos en el frigorífico al menos un par de horas antes de servir.
Ingredientes:
Obleas, ya sean redondas grandes o cuadradas (las galletas del corte de helado), y tantas como capas queramos.
Crema de cacao: Nocilla, Nutella o cualquier marca blanca
Instrucciones:Obleas, ya sean redondas grandes o cuadradas (las galletas del corte de helado), y tantas como capas queramos.
Crema de cacao: Nocilla, Nutella o cualquier marca blanca
- Calentamos unos segundos la crema de cacao en el microondas, simplemente para que nos sea más fácil extenderla, no para calentarla. Si calentamos en exceso hará que se reblandezca la oblea.
- Untamos una oblea con una capa muy muy muy muy fina de crema de cacao (si ponemos más el resultado final será muy empalagoso)
- Repetimos con otra oblea (solo por un lado) y la colocamos sobre la anterior. Así sucesivamente hasta que tengamos la altura deseada.
- Cubrimos con crema de cacao los laterales y la superficie. Refrigeramos unas horas antes de servir para que la crema endurezca y quede más crujiente.
- Untamos una oblea con una capa muy muy muy muy fina de crema de cacao (si ponemos más el resultado final será muy empalagoso)
- Repetimos con otra oblea (solo por un lado) y la colocamos sobre la anterior. Así sucesivamente hasta que tengamos la altura deseada.
- Cubrimos con crema de cacao los laterales y la superficie. Refrigeramos unas horas antes de servir para que la crema endurezca y quede más crujiente.





